jueves, 20 de diciembre de 2012

Feliz y comunicativo 2013


Querid@s amig@s LOVA
Acabando el año y mirando a nuestro alrededor veo, veréis sin duda, un paisaje desolado, como de campo de batalla de una guerra no declarada, pero no por eso menos aniquiladora.
En todos los terrenos, la igualdad, la justicia, la educación, la ciencia, la razón, la ética, el bienestar, la creatividad,  la libertad… están en franco retroceso frente a la chapuza ideológica y el abuso de poder.
Esto tiene repercusión en muchos de los aspectos de nuestras vidas, pero quiero centrarme solo en el educativo, a sabiendas de que incidir en él es hacerlo en todos los demás.
¿A qué viene este discurso? Os preguntaréis. Pues viene a que me llevo muy mal con la resignación, cristiana o no, ese “conformarse con lo irremediable, generalmente después de haber luchado inútilmente contra ello”, como lo define María Moliner, (qué gran mujer).
Primero porque no creo que la reducción de la educación a mera instrucción para pasar unas pruebas sea irremediable, ni que sea irremediable la abolición del arte, la creatividad, el trabajo colaborativo, los proyectos, la inclusión, la educación emocional y la democracia en la escuela. Tampoco creo que la lucha sea inútil, aunque a veces lo parezca por los escasos avances y continuos retrocesos.
Considero LOVA como un grupo de personas que hemos tenido un contacto privilegiado con lo que realmente importa en la educación. Y es una gran suerte encontrarse agrupados cuando “el enemigo” persigue nuestra desbandada para imponer sus planes.
Estamos juntos, hagamos ópera o no. Y tenemos que hablar de muchas cosas, compañer@s del alma, compañer@s. Cada uno y cada una sabe cuánto se refleja en su hacer diario lo aprendido, ese “dejar hacer”, “callar”, “animar”, “confiar”, “escuchar”, “arriesgar”... “remar” y “frustrarse”… y “remar” y “reír” y “llorar”… y “remar”. Pero no basta con saberlo. Es necesario que nos lo contemos.
Paloma, mi compañera, tiene la bella costumbre de preguntarse en voz alta por la noche: ¿Qué rescato hoy de la vorágine del día? -Una sonrisa, un gracias, un encuentro… Tengo la suerte de ser testigo de esas perlas rescatadas del fondo del mar.
Tenemos un gran grupo, y medios. No desperdiciemos la ocasión de sacar a la superficie tantos tesoros ocultos en el mar de nuestra acción educativa. Solo así podemos mejorarla y mejorar.
Un abrazo.

miércoles, 31 de octubre de 2012

ATREVIMIENTO


El  proyecto LOVA  tiene muchas cosas importantes a tener en cuenta en la educación.
Pero hoy solo quiero resaltar una: El atrevimiento.
El atrevimiento es lo que nos salva y nos hace avanzar, por eso hay que aprender a atreverse.
Y ¿cómo aprendemos a atrevernos? Para responder a esta pregunta hay que aclarar previamente si nos referimos a los niños o nos referimos a los profesores.
Los niños y las niñas lo tienen fácil. No es que se atrevan es que son atrevidos antes que  la escuela los atemorice. (Bien es cierto que algunos vienen ya “atemorizados” de familia).
Son atrevidos porque no saben que no saben, pero enseguida nos encargamos de hacerles conscientes de la cantidad de cosas que no saben.
¿Y cómo es que se pierde este, llamémosle, atrevimiento natural?
Pues se va perdiendo, en la escuela y fuera de ella, según se les  va impidiendo hacer todo lo que no saben hacer hasta que sepan hacerlo.
Otra manera de “ayudar” a perder el atrevimiento es desbrozarles todos los caminos y obligarles a caminar solamente por ellos, impidiéndoles aventurarse a descubrir caminos nuevos.
Cuando su instintivo afán de saber se ve sistemáticamente frustrado por actividades repetitivas y caminos trillados se sustituye paulatinamente el atrevimiento por el aburrimiento.
Con las peregrinas excusas de ahorrarles trabajo, evitar que se pierdan, se equivoquen o se frustren se les está privando de la infinita satisfacción que provocan los pequeños descubrimientos.
La estigmatización del error  hace nacer el miedo a equivocarse.
Las expectativas desmedidas de profesores, padres y “sociedad de la excelencia” hacen nacer el miedo a no dar la talla.
Cuando el miedo se instala cada uno busca refugio.
Hay quien se refugia en la paralización, quien en el seguidismo más despersonalizado de profesores o padres, quien en el rechazo visceral de todo lo que huela a escuela.
Lo que debería ser una feliz aventura del descubrimiento de la vida se convierte para muchos niños y jóvenes en un calvario. Tanto si sacan adelante sus estudios como si no, muchas de estas personas van a tener difícil atreverse en el futuro a hacer algo distinto, a cambiar de dirección, incluso a pensar que otros modos y otros mundos son posibles. Desgraciadamente muchos de ellos serán gobernantes o profesores.
La pregunta, pues,  de cómo aprender a atreverse, referida a los niños no tiene ningún sentido. Más bien habría que preguntar cómo evitar que olviden atreverse. Y aquí enlazamos directamente con la pregunta referida a los profesores y profesoras de cómo aprender a atreverse, que tiene pleno sentido y oportunidad porque para evitar que los niños olviden atreverse, los profesores debemos atrevernos a olvidar muchas cosas aprendidas.
No podemos destrozarles a los alumnos, permanentemente, la historia de la película contándoles el final. Y mucho menos hacérsela ver mostrándoles en foto fija, uno a uno, todos los fotogramas de la misma, sin emoción por nuestra parte, (porque ya la hemos visto  mil veces), sin conexión, (para que los “paladeen” hasta el aburrimiento y los memoricen bien), y sin ninguna implicación personal, (de tal forma que aunque la película sea buena pasen de ella porque no es su película).
Para salvarnos y salvar a nuestros alumnos del tedio no tenemos más alternativa que atrevernos a explorar nuevos caminos juntos, eso se llama trabajar por proyectos, y eso es lo que hacemos en LOVA.
¿Que en qué se concreta este atrevimiento? Muy fácil:
Atreverse a  
-          trabajar más duramente
-          hacer algo que no sabes hacer
-          posibilitar que sean ellos los que hagan
-          adquirir compromisos públicos
-          abrir las puertas de la clase
-          desconocer el resultado final
-          buscar y pedir ayuda a las familias y otros profesionales
-          programar con los alumnos
-          cambiar lo que no funciona
-          trabajar codo con codo con otr@ u otr@s docentes
-          llegar a ser prescindible
Hay muchas más cosas a las que atreverse en un proyecto, pero solo con éstas ya supone un gran atrevimiento.
Este proyecto trata sobre todo de atreverse. Y lo mismo que se aprende a hacer haciendo,  se aprende a atreverse atreviéndose. Y no hay otra forma de aprenderlo.
De eso iba la performance con la que se presentó LOVA  en CITA.



Y ya me diréis si es o no importante en la vida atreverse.

lunes, 24 de septiembre de 2012

#LOVAenlacárcel


 Aprender para la vida, aprender toda la vida. Éste es un mantra del proyecto LOVA. Otro es aprender haciendo.
La escuela solo se renueva abriendo puertas y derribando muros para que entre el aire de la vida y su acción educadora o re-educadora pueda extenderse sin límite de espacio  y de tiempo.
“El género humano tiene, para saber conducirse, el arte y el razonamiento”, decía Aristóteles. Ahora que, cada vez más, el razonamiento está siendo arrumbado por la propaganda y los dogmas ideológicos, económicos y políticos, nos agarramos al arte como a un clavo ardiendo para salvarnos del desamparo como individuos y como grupo. Esto puede ser revolucionario.

COMPAÑÍA DE ÓPERA “OTOÑO”
La Compañía de ópera “Otoño”, del módulo 4 del Centro Penitenciario de Valdemoro queremos informaros de nuestro trabajo desde hace unos meses hasta el día de hoy.
El proyecto comienza el 17 de enero de 2012, con el fin de crear una ópera y  representarla en el mes de diciembre.
Lo primero que hicimos fue elegir un nombre para nuestra compañía. Finalmente elegimos OTOÑO. (Bajo las hojas secas del pasado descubrimos yemas de esperanza).
Después nuestro trabajo se encaminó a buscar  un tema para la ópera
Para ello conversamos sobre temas que nos preocupan como la utopía, la constancia, el valor de la familia, los reproches en nuestra vida.
También leímos textos de La casa de Bernarda Alba de Federico García Lorca, el poema de INVICTUS de Willian Ernest Henley y diferentes textos de autores que nos ayudan a reflexionar y a darnos ánimos para seguir adelante.
Nos ayudamos también de canciones que nos animan como Resistiré, Gracias a la Vida y  Banana boat song, que nos ayudan a trabajar a través de las emociones.
Con el fin de sentir más compañerismo, unión, confianza entre nosotros trabajamos retos, habilidades, ejercicios de expresión corporal y elaboramos murales en grupo sobre la familia.
Hemos creado un logo de la compañía, que nos identifica.
Han venido a visitarnos profesionales del mundo de la ópera y del teatro que nos han transmitido sus conocimientos: Hemos podido aprender más cosas sobre cómo funciona una compañía. Éstos han sido: Pedro Sarmiento (músico), Juan Mayorga (dramaturgo), Siro López (actor), José Manuel Zapata (tenor), Sandra Jiménez (actriz), Pepa Hernández (regidora), Lía Alves (iluminadora), Ángel Sesma y Raúl Espinel (diseñadores gráficos), Silvia de Marta (vestuarista y escenógrafa). A todos muchas gracias por confiar en nosotros.
Ya tenemos nuestras profesiones y nos reunimos por separado para llevarlas a cabo.
En estos momentos estamos escribiendo el guion.
Os tendremos informados de los progresos de nuestra ópera.

Un saludo del equipo de RR.PP de la Compañía de Ópera OTOÑO

miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Dónde vas?



-¿Dónde vas agua?
 - A formar un río
 - ¿Dónde vas árbol árbol árbol?
- A hacer un bosque
- ¿Dónde vas ladrillo teja piedra?
- ¿A hacer una casa casa?
- ¿Dónde vas camino?
- A unir pueblos
- ¿Dónde vas luna?
- ¡Chss! A hacer sueños
para los bichos dormidos
-         ¿Dónde vas niño?
-         Al colegio (,)
a aprender (,)
a vivir (,)
con mis amigos.

viernes, 20 de enero de 2012

ANTES, MUCHO ANTES




La guerra no comienza cuando dicen los periódicos
ni cuando los soldados salen de sus cuarteles
ni cuando empiezan a caer las bombas
sobre las poblaciones indefensas.
Antes,
mucho antes se inician las guerras.
Cuando se fabrican la bombas
deberían grabarse en ellas
los nombres de los niños a los que van destinadas.
Antes,
mucho antes de llevar la guerra a los países
se empieza por señalarlos en el mapa como países enemigos
¿Sabéis por qué?
porque en los mapas no aparece la cara de los niños
ni su asombro, ni su miedo ni su desamparo.
Antes, mucho antes.
Cuando alguien se apropia la idea de dios
y divide al mundo entre infieles y elegidos
está sembrando la guerra en los corazones.
Antes, mucho antes.
Cuando se sustituye la política por el insulto
se están afilando los sables, casi siempre fratricidas.
Antes, mucho antes.
Cuando las excavadoras de la ambición
hacen más y más profundo el foso
entre los que lo tienen todo y los que carecen de todo
ya han comenzado la guerra sin declararla
y el número de víctimas infantiles se cuenta por millones.
Antes, mucho antes.
La guerra siempre estalla después
de haberla inoculado primero en los corazones.