domingo, 27 de noviembre de 2011

Lo que dije (y mantengo) en Leer.es

LOVA (La Ópera un Vehículo de Aprendizaje)
.Este proyecto tiene cuatro objetivos, bueno, quizás más, pero, principalmente cuatro:
INTEGRAR, INTEGRAR, INTEGRAR e INTEGRAR.
1 Integrar a todas y todos los alumnos, porque confiamos en todas y en todos ellos.
2 Integrar todo lo disperso e inconexo en asignaturas, espacios, conocimientos
   Da sentido a todo y todas las tareas y actividades tienen un sentido.
3 Integrar a las familias en el proyecto y en el proceso de aprendizaje de sus hijos
4 Y, lo más difícil de todo, integrar a los profesores, integrar a los maestros y a las maestras.
Podría parecer un proyecto de música, pero no lo es. Podría parecer un proyecto de artística, pero no lo es. Es un potente proyecto educativo integral.
¿Y sabéis por qué es tan potente? Porque está lleno de MOMENTOS MÁGICOS.
. Es MÁGICO comenzar haciendo RETOS, para convertirse en un verdadero equipo, en una COMPAÑÍA DE ÓPERA, con su NOMBRE, su LOGOTIPO, a la vez que se descubre qué es eso de una ÓPERA.
. Es MÁGICO CONOCERSE, descubriendo lo mejor de cada uno y aprendiendo a CONFIAR unos en otros y en sus propias capacidades.
. Es MÁGICO descubrir de primera mano, por auténticos expertos las PROFESIONES que integran una compañía y pasar probando y probándose por ellas.
. Es MÀGICO el momento en que TE ASIGNAN UNA PROFESIÓN de las elegidas por ti, en la  compañía. ¡Tu primer contrato de trabajo!
. Es MÁGICO el momento de buscar un TEMA para nuestra ópera y una FRASE-IDEA-TESIS que exprese lo que nos preocupa y queremos decirle al mundo.
. Es MÁGICO crear 5 PERSONAJES, uno menos que Pirandello, absolutamente de la nada o, para ser más exactos, de mirarse a sí mismos y a sus compañeros, con sus cualidades positivas y negativas y sus propias filias y fobias.
. Es MÁGICO inventar las HISTORIAS de cada uno de esos personajes, lo que les ha llevado a SER COMO SON.
. Es MÁGICO el PROCESO DE DISCUSIÓN de toda la compañía para proponer, argumentar, discutir, defender la propia idea, convencer y dejarse convencer.
De esta MAGIA salen el LUGAR  donde ocurre la acción, el ARGUMENTO y el GUIÓN  de la ópera.

Y en este proceso ¿QUÉ HACEN LOS PROFESORES? ¿Qué… pintan dos, tres, cuatro y a veces más adultos en el aula?
Pues APRENDER A PINTAR LO MENOS POSIBLE, hacernos PRESCINDIBLES, porque este es un proceso de delegación progresiva de responsabilidad sobre su propio aprendizaje.
Y sin embargo no nos falta trabajo. Estamos muy atentos a todo lo que se dice. Les devolvemos sus propias palabras, sus propias ideas. Preguntamos y sugerimos cuando se atascan. Leemos todos sus escritos, no para corregir sus faltas de orto-grafía (¡qué mal les debe sonar a los argentinos esta palabra!) sino para hacerles ver cuándo pasan de la mera descripción a la propuesta de ideas y a la expresión de sentimientos. Es decir, tenemos la gran tarea de  CONOCERLOS COMO PERSONAS, porque, a diferencia de las marquesas, nosotros pensamos que los maestros y las maestras, los profesores y profesoras debemos EDUCAR, no sólo instruir, con las familias, naturalmente, pero educar.
El TRABAJO POR PROFESIONES es MÁGICO no sólo porque en él desarrolla cada uno sus habilidades y sus gustos sino porque se hacen EXPERTOS en algo. Para algunos es la primera vez en su vida que pueden sentirse expertos en algo, que pueden enseñar algo a otros. Y así lo dicen en sus escritos. Podríamos tirarnos horas leyendo escritos de niños y niñas que expresan el fruto de esta MAGIA.
MÁGICA es la CREACIÓN DE POEMAS a partir de las PROPIAS VIVENCIAS, del descubrimiento de las EMOCIONES y de los tesoros que encierran las METÁFORAS. Muchos de esos poemas serán la base de nuestras canciones.
MÁGICA es la EXPOSICIÓN que se monta y explica paso por paso el proceso seguido por la compañía desde el primer día de curso hasta que se levanta el telón.
Y MÁGICA, ¿cómo no?,  es la REPRESENTACIÓN de su propia creación, SOLOS  al fin, después de un duro año de trabajo. En ella todo cobra sentido, todas las piezas del puzzle se unen y el trabajo de todos y todas, igualmente valioso, se presenta en forma de estreno mundial.

En LOVA leemos-escribimos

Lo que sabemos
Lo que no sabemos
Lo que creemos saber
Lo que queremos saber
Lo que deseamos
Lo que imaginamos
Lo que nos duele
Lo que nos pasa
Lo que significa algo
Lo que esconde su significado
Lo que nos gustaría hacer
Lo que sentimos
Lo que vemos
Lo que hemos hecho
Lo que opinamos
Lo que pintamos
Lo que nos cuentan
Lo que aprendemos
Lo que nos divierte
Lo que nos pone tristes
Lo que nos preocupa



Y lo hacemos

Con los nombres
Con las metáforas
Con el logotipo
Con la canción
Con la sierra
Con la música
Con la pintura
Con el gesto
Con la emoción
 Con la aguja y el hilo
Con la voz
 Con las familias
Con el metro
Con el silencio
Con la concentración
Con el martillo
Con el ruido
Con el pincel
Con las luces
Con el blog
Con la poesía
Con la habilidad de cada uno
Con las ideas de cada una
Con el ordenador
Con los carteles
Con el baile
Con los regalos
Con la alegría
Con el desparrame
Con los dibujos
Con los abrazos
Con los personajes
Con la historia
Con los colaboradores
Con la reflexión
Con el agradecimiento

jueves, 3 de noviembre de 2011

Mi comentario a "La maldición del curriculum"

http://olahjl2.blogspot.com/2011/10/la-maldicion-del-curriculum.html
Creo que el debate planteado aquí no es nada baladí.
Mi aportación

Si todos vamos a hacer cosas distintas en la vida ¿para qué seguir el mismo currículo.
Si todos tenemos  un ritmo de aprendizaje distinto ¿para qué exigir a todos lo mismo al mismo tiempo?
Si todos tenemos que tomar nuestras decisiones en la vida ¿para qué un maestro que nos diga siempre lo que hay que hacer?
Si todo tiene diverso caminos y procedimientos, muchos de ellos aún por descubrir ¿para qué proponer o exigir una única respuesta sin investigar siquiera el camino empleado para hallarla?
Si el mundo cambia ¿por qué el currículo no puede cambiar?
Si todos tenemos intereses y habilidades distintas ¿por qué anularlas siguiendo un dichoso currículo?
Si hay muchas formas de aprender ¿Por qué pensar en una sola?
Si hay que adaptar el currículo a los alumnos ¿Por qué intentar adaptar los alumnos al currículo?
Si el currículo no te parece oportuno ¿Por qué no lo echas a la papelera y haces algo mejor, con tus compañeros, con tus alumnos, con las familias y se lo plantas a la administración a ver si tiene narices de echarlo abajo?
Instrucción dirigida y libre descubrimiento. Decía Keit Swanwick: “No se puede aplaudir con una sola mano”. Pero sobre todo, con ninguna de las dos se puede aplaudir en la cara del alumno.
He trabajado más de 20 años sin currículo (de editorial, libro o programa oficial), pero colaborando con mis compañeras y familias, asistiendo a mil cursillos… preguntando siempre.
Creo que me he ganado mi sueldo con creces y que los resultados no han sido malos.
Se puede hacer de muchas maneras a condición de no engañarse a sí mismo y estar dispuesto a  aprender siempre.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Lecciones imprescindibles

Las Instrucciones  de  la Consejería  de Madrid han puesto en pie de guerra a  los profesores y profesoras de  los institutos madrileños.
A pesar de los esfuerzos ingentes  de la Administración (PP) y de toda la batería de medios afines (que son la inmensa mayoría) para desacreditar, desprestigiar e insultar a los profesores, ni una ni otros han conseguido que la ciudadanía se les ponga en contra.
Lo que se está consiguiendo mediante esta movilización es algo que estaba haciendo falta en la educación, la confluencia de profesores, padres y alumnos. Es justo lo contrario de lo que pretendía la perversa campaña intoxicadora desatada por Esperanza Aguirre y todo su ejército fundamentalista contra el profesorado y la enseñanza pública.
Y es precisamente esta confluencia y unidad de profesorado, familias y alumnado la que puede conseguir una victoria contra el plan de acoso y derribo de la educación pública en Madrid, antesala de lo que PP pretende para toda España.
Este es un ejemplo de libro de cómo una provocación mal calculada puede ser causa o detonante de una revolución en el seno de una organización social.
El profesorado de institutos es el primero en darse cuenta del fracaso escolar, lo viven a diario, lo sufren. Ver cómo unos (y unas) políticos sin escrúpulos meten el dedo en la herida y aumentan los problemas quitando recursos humanos y tachándoles de vagos es algo sangrante que merece la repulsa de toda la ciudadanía y así ha ocurrido.
La movilización hasta hoy ha tenido éxito y seguirá teniéndolo si los profesores y profesoras saben transmitir a las familias y al alumnado lo que está en juego, el peligro inminente de destrucción de la educación pública, la privatización progresiva y generalizada  de la enseñanza con el consiguiente gravamen económico para las familias, dejando la pública como un servicio meramente asistencial para los que no puedan pagar.
Pero esta unidad de profesorado-familias-alumnado que hoy se está consiguiendo tiene que ir mucho más allá de parar los pies, más bien pezuñas, a la Administración. La educación de  niños y jóvenes, siempre, pero hoy más que nunca, pasa por consensuar unas formas de actuación y lograr una colaboración y diálogo permanente entre padres, profesores y alumnos. Sin ello, el fracaso escolar no disminuirá sino que irá en aumento.
La revolución que necesita la escuela no pasa por “2 horas” + ó -. Esa es sólo la bandera insultante de Esperanza Aguirre. Y está claro que hay que conseguir arriarla y quemarla porque supone cientos de profesores menos  y un perjuicio grave para miles de alumnos. Pero el verdadero cambio exige  una participación activa de las familias no sólo en las manifestaciones sino en la gestión de la educación de sus hijos. Democratizar la escuela.
Tutorías grupales (asambleas)  imprescindibles, claro que sí. ¿Y por qué no con padres incluidos? Apoyos, con todos los profesores necesarios. ¿Y por qué no también con padres voluntarios? Proyectos interdisciplinares, abiertos a los profesionales, muchos seguramente familiares de los propios alumnos. Bibliotecas, excursiones, teatro, deporte, informática… Son muchas las actividades educativas, por no decir todas, en las que padres y madres pueden y deben participar.
Muchos colegios de Infantil y Primaria tienen experiencia de esto. Las Comunidades de Aprendizaje tienen experiencia de esto. Y es de estas experiencias de las que todos debemos aprender.
Habremos sacado una lección importante de esta movilización si entendemos que la educación es una tarea conjunta, democrática y continuada de las familias, el profesorado y el alumnado.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cuento para empezar el cole


HORMIGAS

No os lo vais a creer pero este verano me he hecho amigo de una hormiga. Sí, una de esas bichitas negras con seis patas que siempre van arrastrando cargas más grandes que ellas y que suelen ir en pandilla a todas partes.
Sí, esas que en lugar de hacer casas, como todo el mundo, se dedican a agujerear el suelo sin importarles nada la crisis inmobiliaria ni la economía. Pues eso, en resumen, una hormiga.
No sé cómo se llama ni sé si las hormigas se llaman, pero yo la he puesto Clara. No por su aspecto porque es más negra que la boca del lobo sino por lo claras que tiene las cosas.
Estaba a punto de poner mi zapato sobre ella cuando oí que me decían:
-¡Cuidado, animal!
Me quedé paralizado porque estaba completamente solo en el campo, o eso creía yo. Después de mirar a mi alrededor y no ver a nadie quise continuar mi camino, un poco mosqueado, lo confieso. Pero al levantar el pie para dar el primer paso volví a escuchar:
- ¡Cuidado, tío! ¿Estás sordo?
Esta vez miré al suelo y la vi. Con las dos patas delanteras cubriéndose la cabeza, aterrada, estaba Clara esperando mi pisotón. No es una postura normal para una hormiga, por eso adiviné que era ella la que me increpaba. La cogí cuidadosamente, la puse en la palma de mi mano y le dije disculpándome:
- Perdona, chica, pero eres tan pequeña que no te había visto.
- No es que yo sea pequeña, es que tú no miras.
- Lo siento pero, pequeña, eres bien pequeña.
- ¿Y eso te da derecho a pisarme? Más pequeñas son las células de tu cuerpo y mira cómo las cuidas.
- ¡Hombre! para eso son mías.
- ¡Ah! ¿Es eso? ¿Sólo cuidas lo tuyo?
- No, pero…
- Pues has de saber que yo me paso todo el día cuidando y alimentando a bebés que no son míos.
- Ya, ya sé que las hormigas sois admirables en muchos sentidos.
- No nos hagas la pelota. Lo que tienes que hacer es abrir más los ojos y estirar las antenas. Por cierto
¿dónde están tus antenas?
- No, pequeña, los humanos no tenemos antenas.
- No me llames pequeña. ¿Cómo que no tenéis antenas? ¡Ja! Ahora me explico. Sin antenas ¿cómo vais a
saber cuándo un amigo está triste o necesita ayuda o le duele algo que le habéis dicho? ¿Eh?
- Pues… esperamos que nos lo cuente.
- ¿Y si no lo cuenta? ¿Qué? ¿Pasas por encima de él y lo aplastas como a mí, casi, hace un momento? Sin
antenas no se puede andar por la vida. No puedes conocer de verdad a la gente, ni lo que siente, ni lo
que le pasa.
- Pues te aseguro que hay muchos así en mi especie.
- Ya me habían advertido a mí que vais mucho a lo vuestro y que tenéis un problema con el tamaño: “el
más grande, el más guapo, el más listo, el más, el más.
- Bueno, pequeña… ¡Perdón! ¿No crees que te estás pasando?
- No. Y has de saber que hay cosas pequeñas bien importantes. Vuestros niños son pequeños ¿no? Y son
importantes. ¿Un beso? Es pequeño. Y es importante. ¿Una lágrima? Es pequeña y es importante. Las
letras de un libro son muy pequeñas, en realidad son hormigas y muchas veces dicen cosas importantes.
Bueno ¡adiós! Que yo tengo mucho trabajo.
- ¡Oye, espera, espera! ¿Cómo te llamas? ¿Cuándo puedo volver a verte?
- Andaré cerca. Tú abre bien los ojos.
- Pero es que… todas sois iguales. No te voy a reconocer
- ¿Ah, sí? ¿Eso es todo lo que has aprendido? Todas somos distintas, sólo tienes que observar con
atención.
- No te vayas, por favor
- Sí, ya no me necesitas. Ahora te toca caminar y pensar. Vamos a ver si eres capaz de cuidar a las
hormigas… y a las personas. No lo olvides. ¡Las antenas!
Y se fue, mi amiga Clara. Pero yo sé que está por aquí cerca. Si alguno de vosotros la encuentra dadle
recuerdos y decidle que en este colegio tiene muchos amigos que se esfuerzan en distinguir a las hormigas.
¡BIENVENIDOS TODOS Y TODAS UNA AÑO MÁS AL HORMIGUERO!

viernes, 2 de septiembre de 2011

Si tuvieras que definir tu profesión

No hace mucho me plantearon esa cuestión.

El maestro, la maestra son personas de carne y hueso adultas que se juntan un montón de horas con un montón de personas de carne y hueso infantiles  y luchan denodadamente porque éstas les hagan caso y se interesen por cosas generalmente poco interesantes para ellas. Desde esta perspectiva, la garantía de fracaso está prácticamente asegurada.
Cuando esto ocurre, a veces  las personas adultas de carne y hueso no  se resignan al fracaso, se cubren con una coraza de hierro y consiguen que las personas de carne y hueso infantiles les hagan caso, pero muchas de ellas sufren heridas de diversa consideración y algunas quedan mortalmente heridas.
Otras veces esas personas adultas de carne y hueso sienten el fracaso del sistema como algo personal y quedan a su vez mortalmente heridas e incapacitadas para buscar ninguna alternativa.
Pero si esas personas adultas no se resignan al fracaso ni lo consideran como algo personal y quieren seguir siendo de carne y hueso sin corazas, se ven abocadas a buscar incansablemente el camino hasta el corazón de todas y cada una de esas personas de carne y hueso infantiles, entendiendo por corazón lo más profundo de sus mentes, sus líneas de pensamiento, su manera de ver y desear, sus sentimientos y las causas de su actuación en cada momento.
Esto es un trabajo agotador y apasionante. Consiste por decirlo simbólicamente en lanzar y recoger hilos en un permanente juego interactivo. Cuando este juego  se convierte en unidireccional deja de ser educativo. Sólo es interesante para una institución generadora de fracasados entre las personas de carne y hueso adultas y las personas de carne y hueso infantiles que la forman.
Así las cosas, definiría  brevemente mi profesión como la de “incansable descubridor de caminos hacia el interior de las mentes infantiles y compañero de viaje de su crecimiento”.
¿Que si mi profesión es un motor en mi vida?
 Pues sí, sin lugar a dudas. No sólo porque es un reto constante. Es muy satisfactorio percibir el crecimiento y la explosión de vida a tu alrededor. Rejuvenece y aporta energías para cambiar la institución desde dentro.

lunes, 15 de agosto de 2011

¿Por qué?

¿Por qué?

Siempre es necesario el cambio. En realidad es inevitable. El estancamiento no existe, inmediatamente se convierte en retroceso o involución. Desde esta perspectiva veo yo la revolución, como una apuesta decidida contra el estancamiento-retroceso, contra la involución.
La escuela se debate, como la sociedad, entre estas dos tendencias. 
Hoy la corriente involucionista es muy fuerte y arrastra tanto a padres, profesores y alumnos. Es más fácil dejarse llevar.
Estamos dirigidos, hablo fundamentalmente de Madrid y probablemente en breve en todo el Estado,  por una administración impulsora de esta vía fácil: transformar la educación en un negocio privatizándola al máximo y dejando un reducto de escuela pública meramente asistencial para pobres y marginados.
Los pasos sucesivos son: Retirar fondos y recursos de la pública y pasarlos a la  concertada. Abandono de la formación del profesorado y desprestigio permanente del mismo. Hacinamiento en las clases y reducción drástica del número de profesores. Creación y publicación de ranking de colegios en base a exámenes externos que no evalúan competencias sino destrezas y contenidos memorísticos. Campañas permanentes de segregación del alumnado en pro de un supuesto rendimiento y de una pretendida libertad de los padres, haciéndonos pagar a todos doblemente la enseñanza pública y los beneficios y la rentabilidad de empresas privadas, sostenidas con fondos públicos, que además seleccionan  al alumnado por su capacidad económica, extracción social e incluso por su capacidad o discapacidad intelectual y en algunos casos discriminación sexista y religiosa. División del profesorado con complementos arbitrarios. Desprestigio de la tarea educativa en supuesto “beneficio” de la instructiva, (supresión de las tutorías). Exámenes y estándares que inducen una metodología dirigista enfocada al adiestramiento en la ejecución de los propios exámenes. Intento de transformación de los Directores de centros en gestores, no en líderes educativos, impulsores de equipos educativos. Sustitución de la justicia por la caridad como en el caso de www.empiezaporeducar.org . Estas  agresiones del Gobierno del PP de la Comunidad de Madrid, dictatorial sin complejos, no son más que el aperitivo de lo que está por venir y no sólo para Madrid.
Ésta es la tendencia y cambiarla es a lo que llamo revolución.
Lentamente el cuerpo de docentes va despertando de un profundo letargo y ha tenido que sentir el vértigo de una corriente impetuosa  de medidas involucionistas para darse por enterado como colectivo.
Aquí y allá cientos de estos docentes vienen haciendo su revolución particular,
formándose por su cuenta y de su bolsillo, soslayando impedimentos burocráticos, renovando las metodologías, dedicando su vida entera para implementar los recursos y la atención al alumnado que la administración les niega.
Pero estas revoluciones particulares son incapaces de frenar la corriente impetuosa de una Administración dispuesta a acabar con la educación pública.
Es hora de que todos los docentes tomen conciencia de que una revolución en la escuela se impone como única forma de supervivencia y no a la defensiva sino a la ofensiva.
Esta revolución debe tocar a los cimientos de los propios hábitos conformistas, las propias comodidades y el propio inmovilismo a que nos quieren acostumbrar las rutinas, los libros, las cosas aprendidas, los programas obsoletos, los métodos caducos, el empecinamiento analógico y el desconocimiento de los cambios generacionales.
Esta revolución debe acabar de una vez por todas con el “cada maestrillo, su librillo”, cada profesor en su clase y en su asignatura, no sólo para evitar sabios ignorantes sino para poder aprender y enseñar algo hoy fundamental como es el trabajo en equipo.
Esta revolución debe acabar con la escuela cerrada. La experiencia de las comunidades educativas y de los centros que se han abierto a las familias, al entorno y las instituciones cívicas de una forma sincera, no burocrática, dan fe de las ventajas. Es más, esta revolución será imposible sin la complicidad de las familias y el entorno social de nuestros alumnos.
Esta revolución va a exigir de los docentes muchas más horas de las que quiere aumentar la Administración, pero sin suprimir ni una sola plaza. Horas para hacer frente a la propia Administración y sus agresiones, horas para reunirse y organizarse por claustros, zonas, comisiones. Horas para explicar a los alumnos y a las familias el porqué de nuestra revolución, su revolución, porque una escuela mejor es posible. Horas de encierro, horas de huelga, horas de reestructuración de programas y métodos, horas de estudio, de reciclaje y de mutua enseñanza.
Esto o dejarnos llevar por una corriente que acabe con la escuela pública, que segregue más y mejor al alumnado creando guetos y fosos insalvables, no sólo en la escuela sino en la sociedad, cuyos resultados bien recientes los tenemos en Inglaterra.
Si alguien piensa que esto va a ser fácil, que no se apunte, pero que no estorbe, por favor. Necesitamos las fuerzas de todos los docentes, de todos los alumnos, de todas las familias, de todas las instituciones  que creen en el valor de lo público y de la capacidad revolucionaria de la utopía.