jueves, 3 de noviembre de 2011

Mi comentario a "La maldición del curriculum"

http://olahjl2.blogspot.com/2011/10/la-maldicion-del-curriculum.html
Creo que el debate planteado aquí no es nada baladí.
Mi aportación

Si todos vamos a hacer cosas distintas en la vida ¿para qué seguir el mismo currículo.
Si todos tenemos  un ritmo de aprendizaje distinto ¿para qué exigir a todos lo mismo al mismo tiempo?
Si todos tenemos que tomar nuestras decisiones en la vida ¿para qué un maestro que nos diga siempre lo que hay que hacer?
Si todo tiene diverso caminos y procedimientos, muchos de ellos aún por descubrir ¿para qué proponer o exigir una única respuesta sin investigar siquiera el camino empleado para hallarla?
Si el mundo cambia ¿por qué el currículo no puede cambiar?
Si todos tenemos intereses y habilidades distintas ¿por qué anularlas siguiendo un dichoso currículo?
Si hay muchas formas de aprender ¿Por qué pensar en una sola?
Si hay que adaptar el currículo a los alumnos ¿Por qué intentar adaptar los alumnos al currículo?
Si el currículo no te parece oportuno ¿Por qué no lo echas a la papelera y haces algo mejor, con tus compañeros, con tus alumnos, con las familias y se lo plantas a la administración a ver si tiene narices de echarlo abajo?
Instrucción dirigida y libre descubrimiento. Decía Keit Swanwick: “No se puede aplaudir con una sola mano”. Pero sobre todo, con ninguna de las dos se puede aplaudir en la cara del alumno.
He trabajado más de 20 años sin currículo (de editorial, libro o programa oficial), pero colaborando con mis compañeras y familias, asistiendo a mil cursillos… preguntando siempre.
Creo que me he ganado mi sueldo con creces y que los resultados no han sido malos.
Se puede hacer de muchas maneras a condición de no engañarse a sí mismo y estar dispuesto a  aprender siempre.

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo, pero eso implica más trabajo, más esfuerzo, yo trabajo en FP, y no tenemos libros ni textos en la mayoría de asignaturas, hacemos apuntes, presentaciones....

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